miércoles, 17 de mayo de 2017

El homeschooling no es para mí.

Cuando educas en casa es algo común tener "crisis". Las crisis son esos momentos en los que te replanteas el homeschooling. Te preguntas si merece la pena tanto esfuerzo, si lo haces bien, si tus hijos no estarán en el futuro en desventaja frente a los conocimientos de los que siguen la opción estándar...
En la mayoría de las veces uno acaba identificando la causa de los problemas que se le presentan, elabora una estrategia para mejorar y sigue adelante. Las crisis son buenas porque nos ayudan a mejorar.
Pero tras varios años de cole en casa me he dado cuenta de que esto del homeschooling no le sirve a todo el mundo. Algo muy obvio, pero que al iniciarme en esto, no veía. Estaba tan entusiasmada con la idea de enseñar en casa que me parecía imposible que los demás no lo comprendieran o compartieran.
Observaba a los niños en los parques, en las escuelas, escuchaba a otras madres... y en mi mente brillaba la palabra "homeschool" como la solución a tantos problemas. Una completa ingenua... no hace falta que me miréis con esa cara, ya lo sé😏.
Después de 6 años con mis hijos en casa, tras varias crisis importantes, creo que el homeschooling no es una opción válida para todo el mundo. Se dan situaciones que nos pueden llevar a inclinarnos por otras opciones educativas.
Sin entrar en los motivos económicos, está claro que no todos los niños son iguales, y los hay para los que ser educados en casa no es  lo más adecuado. En estos casos, unas veces es por la propia forma de ser del niño, pero muchas otras veces, es porque los padres dinamitamos el cole en casa con nuestras actitudes. Cuando esto sucede, tal vez las escuelas llegan a ser un amortiguador en las relaciones entre los padres y los niños.
Primeramente quisiera puntualizar que cuando los niños tienen menos de 6 años no se está haciendo homeschooling propiamente dicho, aunque esté en casa todo el tiempo sin recurrir a guarderías. Simplemente se está haciendo una crianza natural al cien por cien  ya que aún no está en edad de ser escolarizado.
Lo cierto es que en esta etapa preescolar es cuando se pueden poner las bases para un buen homeschooling futuro. ¿Qué bases?

1. Aprender a respetar las normas de la familia.

2. Aprender a ser ayudador y colaborador en pequeñas tareas del hogar.

3. Contacto con la naturaleza, ya que es el mejor libro de texto, especialmente en esta edad.

4. Juego libre. Una autora contemporánea de Montesori o  Charlotte Mason , llamada Elena White, defendía que los niños de esta edad tenían que ser  jugar libres como corderitos en el campo.

5. Leerle mucho. Adquirirá vocabulario y desarrollará de forma natural el gusto por la lectura. Los libros son el pasaporte a tantos lugares, encierran tantos tesoros.

6. Explicarles los porqués de todo lo que pregunte. Es cansador, pero es la mejor manera de que aprendan lo que les interesa. De paso les transmitimos que son importantes para nosotros. Si se nos pierden esas preguntas, perderemos la curiosidad natural en el futuro.

7. Estimular su curiosidad y permitir que explore.

8. Descubrir aquellas cosas que se le dan bien o que le gustan.

9. Hacerle descubrir la música, la pintura, las mates, las letras, los colores, las texturas...todo ello jugando y sin presionar. Dejando que nos guíe más su interés que lo que puedan estar haciendo otros niños en el jardín de infantes o preescolar.

10. Facilitar ratos de juego o convivencia con otros niños, y permitir interactuar  con personas de todas las edades. Así se consigue una socialización sana y equilibrada.

11. Empezar desde la cuna a hablarle y cantarle del amor de Dios y de Jesús.

12. Enseñarle a orar y a memorizar pequeños versículos de la Biblia.

En esta   primera etapa de los 0 a los 6 años se deberían haber cumplido varios objetivos;

- Poner unas bases mínimas de disciplina y respeto que garanticen la convivencia y el orden en el futuro. No deseamos criar niños tiranos.

- Establecer unas rutinas básicas que le den estabilidad al niño, pero que nos permitan también desarrollar nuestras tareas. Tenemos que vivir nosotros también ...aunque hay que  leer el siguiente punto.⇓


- Entender que lo prioritario son los niños y no  limpiar la casa, hacer una comida de tres platos más postre o el trabajo a tiempo completo..

- Dedicar al menos una hora a leerle, trabajar con el niño en estimular su curiosidad y su autonomía (no hacer por él lo que puede hacer por sí mismo).

 Si no se logran estos mínimos, entonces  se estaría ante una gran crisis. De no resolverse estos problemas, siendo francos, tendremos que reconocer que el homeschooling no es una opción para nosotros.

Cada etapa traerá sus crisis y sus indicadores. En próximas entradas analizaremos otros tramos de edad que nos permitan hacer un poco de autocrítica y nos ayuden a resolver crisis.


lunes, 24 de abril de 2017

La lección de las raíces

En alguna de nuestras charlas, Esther y yo hemos mencionado la importancia de extraer lecciones espirituales de la naturaleza y de lo que nos rodea. Esta genialidad no es algo inventado por nosotras. En realidad, el experto en entretejer verdades espirituales con la vida cotidiana, es Jesús. De ahí que aunque hayan pasado tantos años sigamos sacándole jugo a sus historias.
Como la primavera ha hecho despertar la naturaleza, es un buen momento para encontrar lecciones que podamos transmitir a nuestros hijos. Una de ellas está en las raíces de las plantas o árboles.

Como materiales para esta reflexión os sugiero una planta o árbol seco, diferentes tipos de raíces para que puedan observar las diferencias entre ellas, un plato de papas fritas o asadas, un bulbo o planta en agua que permita ver las raíces.... y todo lo que se os ocurra para ilustrar las diferentes funciones de las raíces. A los más pequeños es muy fácil que les guste, pero son  los mayores  quienes pueden empezar a captar implicaciones más profundas.

Hace cosa de un año y medio nos mudamos a nuestra actual casa. La propiedad tiene un muro tras la casa, con cipreses plantados justo delante de él. Cuando llegamos contamos como una treintena que estaban muertos. Había que sacarlos para poder plantar otros en su lugar. Como vivimos en un lugar seco, pensamos que se habían secado por la falta de riego. Al arrancarlos nos dimos cuenta de que además ¡no tenían raíces! En ese momento recordé Jeremías 17:7 y 8..." porque será como árbol plantado junto a las aguas, que junto a la corriente echará sus raíces..."


Esos cipreses me permitieron reflexionar sobre lo necesario que es estar cerca de una buena fuente de agua para permitir que una planta  extienda sus raíces. Nosotros necesitamos estar cerca del agua de vida espiritual, de Jesús, para que nuestras raíces se hagan profundas y no nos sequemos espiritualmente. Echar raíces en Cristo debería ser una prioridad para nosotros, y desde luego es algo que deseamos ver como una realidad en nuestros hijos, Tal vez sea éste unos de los motivos que nos llevaron a hacer homeschooling.

Al buscar una vida más plena con Cristo, las raíces nos ayudan a comprender cosas.

Las raíces no se ven : Normalmente las raíces no son visibles porque están enterradas. Así toman los nutrientes y el agua, invisibles a los demás. Con nosotros ocurre lo mismo. Nuestra búsqueda de Dios, nuestro tiempo de reflexión espiritual es algo íntimo, a solas, escondido en Dios. Sus resultados podrán ser apreciados con el tiempo, de la misma forma en la que podemos admirar la belleza de una planta sana.

Las raíces son para recibir ya que son el medio por el que la planta puede obtener los nutrientes y el agua que necesita para mantenerse viva, crecer y producir alimento para otros.
Cuando nos separamos para estar con Dios en estudio y oración: recibimos, extraemos, somos alimentados y crecemos. Nos aseguramos el crecimiento y la salud espiritual.

Las raíces son para almacenar :Hay plantas que en sus raíces almacenan alimento, reservas de nutrientes para cuando los necesitan.
Así también nuestra relación y confianza en Dios nos permiten guardar en nuestro interior sus promesas, que son el alimento, la esperanza, que nos sostiene  en los momentos difíciles.
Cada vez que nos acercamos a Dios, Él crea en nosotros una reserva de esperanza y fortaleza. Cuando nos veamos enfrentando problemas de la vida no estaremos agotados, no colapsaremos ni nos rendiremos. Tendremos reservas gracias a nuestras raíces.

Las raíces permiten dar fruto : Jeremías 17:8 nos habla de un árbol plantado cerca del agua , con raíces profundas buscando ese agua, lo que le permite dar fruto incluso en tiempo de sequía.
Al continuar nuestra relación con Dios, estamos más cerca del agua de vida. Cuando los demás pierdan la calma, estaremos confiados porque seguimos siendo alimentados por el Espíritu de Dios.  Es el Espíritu el que nos permite dar fruto: tener paz, bondad, paciencia, gozo, fe, mansedumbre,templanza y benignidad cuando a nuestro alrededor todo o todos se desmoronan.



Las raíces son para sostenerse . A medida que una planta crece, se hace cada vez más pesada. Sin una buena red de raíces no hay nada que la sostenga. Una planta sin buenas raíces necesita estar atada a una estaca, reforzada, hasta que llega un viento más fuerte que la estaca y la planta se cae.
Pero con raíces firmes no hay tormenta que nos derrumbe a pesar de las presiones de la vida.

Otra característica de unas buenas raíces es que, no solo sostiene a la planta, sino que también fija el suelo. Impide que las lluvias arrastren la capa fértil de la tierra. Unas plantas facilitan y permiten el crecimiento de otras. Entre todas sostienen todo un ecosistema.
Nuestras raíces en Dios también ayudan a desarrollarse a otras personas. Tal vez, sin que seamos conscientes, estamos siendo una influencia positiva en nuestro entorno. Podemos ayudar a crear un "ecosistema social " saludable mostrando el tipo de relaciones y reacciones que Dios genera en nosotros.

Mi deseo es que mi relación con Dios sea el estímulo, el ejemplo, para que mis hijos desarrollen a su vez el hábito de acercarse a Dios. Deben comprender que el tiempo a solas con Dios ha de ser planificado y defendido a capa y espada frente a las prisas del día.
 Podemos ayudarles a crear rutinas de estudio espiritual planificando en su horario el momento de la mañana para la meditación personal, con materiales adaptados a su edad. Sé que algunas de vosotras usáis cajitas de oración, biblias para colorearlas y decorarlas, memorización de textos bíblicos... son grandes ideas que poco a poco darán fruto. Dejar de limitarse al  culto familiar  para  desarrollar el hábito del culto personal puede  llegar a ser un reto en la adolescencia, por eso, cuanto antes estimulemos ese hábito de un tiempo personal a solas con Dios, mejor.


 Mi oración más anhelante es que Dios me ayude a plantar a mis hijos cerca de Él, y que sigan echando raíces por sí mismos mientras aman cada vez más a Jesús.

Si os ha gustado, os animo a que busquéis el libro de Elizabeth George "Una mujer conforme al corazón de Dios". Gracias Eve por tu regalito de cumple. Espero que salgan muchas más ideas de él.


miércoles, 19 de abril de 2017

El Cruce del Mar Rojo o un salto al vacío

Al releer el Éxodo con mi hijo, y  repasar de nuevo el capítulo del Cruce del Mar Rojo, me ha llamado especialmente la atención la actitud de Dios con el pueblo.  

Imagináos la escena:
Las huestes egipcias con un gran despliegue de carros y caballos, y con todo su ejército y toda su furia  contra los israelitas, llegan hasta el lugar donde estos están acampados, junto al mar. Dios los ha conducido por mano de Moisés hasta un lugar aparentemente sin salida, detrás de ellos el camino de donde han venido, que sólo los devolvería a sus enemigos, a otro  lado las montañas inaccesibles y delante de ellos... sólo agua.
El pueblo ve con horror  el polvo de los carros de combate egipcio en la lejanía, que avanzan hacia ellos. Y entonces llega el pánico. Pero Dios le dice a Moisés: "di a los hijos de israel que marchen...".
¿Marchar? ¿Hacia dónde?...No way...¿no ves que no hay forma humana de salir de aquí? Tú lo has dicho.... no hay forma humana, pero Dios es el Dios de los imposibles y él siempre tiene una forma que escapa a nuestra imaginacióny a nuestro medios. Y todos sabéis cómo continúa la historia: Dios divide las aguas del mar Rojo y los israelitas cruzan en seco a el otro lado, sanos y salvos, mientras que los egipcios perecen en sus aguas. ¿Por qué Dios nos hace tomar a veces el camino más difícil? ¿Por qué Dios nos pone en ocasiones contra la espada y la pared y nos dice: "avanza, no temas"?

¿Por qué no resuelve las cosas tal y como lo haríamos nosotros o como le hemos pedido? ¿Por qué nos hace tomar caminos extraños y desconocidos, incluso absurdos ... para decirnos: "No temas, avanza."?
¿Te has sentido alguna vez impelido a saltar al vacío? Seguro que si eres madre que educa en casa, la respuesta será afirmativa. Delante de ti el Mar Rojo de las dudas, las inseguridades, la falta de certeza de si  tu hijo tendrá acceso a lo que quiera estudiar, a que homologuen su título extranjero, a que  no les queden lagunas en sus conocimentos, a llegar a fin de mes con un sueldo menos, a que no des la talla .... a que.., a que..... Detrás de ti, lo que ya conoces..y sabes que no funciona, al otro lado, la incomprensión, el estrés, las barreras sociales, ... Pero Dios te pide:  "Marcha, avanza. No temas,"

Yo sé lo que es tener el mar  de la incertidumbre delante de mí,  lo he cruzado  en varias ocasiones... pero hasta que no metes los pies, Dios no actúa...Pero créeme, cuando das el salto de fe y haces lo que te pide, aunque parezca descabellado, él obra, separa las aguas y te hace pasar en seco, a salvo... y te sientes en paz, segura de haber hecho lo correcto.
Recuerdo cuando desescolaricé a mi hijo mayor, era como saltar a un abismo profundo, de vértigo, sin saber a dónde te llevaría, pero sentía que debía hacerlo. Fue respuesta a un periodo de oración  y reflexión en familia, y Dios nos pidió saltar al vacío, meter los pies en el agua, sin miedo. No ha sido la única vez que me he sentido así, pero  Dios siempre ha abierto las aguas.

Dios no siempre nos da respuestas fáciles, ni nos empuja a seguir el camino más corto, ni el más cómodo. Así fue con los israelitas.. ¿Dios nos quiere complicarla vida? no, hay  un plan para todo ello, pues cuando los esfuerzos humanos son imposibles, cuando nuestros recursos e ideas no dan para más, entonces el poder y la gloria del Señor brillan con mayor esplendor.  Entonces no hay duda de quién nos guió y sustentó y  nuestro testimonio para su gloria es  más poderoso.
Hoy tal vez te encuentres en un callejón sin salida, ante una pared de piedra o un abismo de agua sediciosa. Dios te invita a confiar en sus promesas y a avanzar sin miedo por donde él te lleve.Deja el miedo, y salta en sus brazos.
Verás maravillas.

lunes, 3 de abril de 2017

CUIDANDO LA ESPALDA

Como comenté en mi entrada anterior, uno de mis hijos se quejaba bastante de dolor en varias zonas de la espalda.

Hacer más ejercicio fue una de las recomendaciones que nos hicieron. Sobre este aspecto giraba mi entrada anterior. Pero hay más cosas que podemos hacer para cuidar la espalda.

Lo primero que llamó mi atención fue que pasar más de tres horas en la misma postura, aunque ésta sea correcta, es perjudicial para nuestros huesos y músculos. Estamos diseñados para el movimiento. Tal vez sea este uno de los motivos por los que en las escuelas de los países escandinavos, tras cada clase de como máximo 40 ó 45 minutos, hay 15 minutos de recreo. O el motivo por el que en las escuelas de tendencia más vanguardista se permiten espacios modulares y variados donde cada niño

puede escoger la postura y el lugar para trabajar.

Lo bueno que tiene educar en casa es que nos es muy fácil incorporar estos elementos: espacios variados, flexibilidad para permitirles escoger cómo desean trabajar, descansos frecuentes y tiempos de trabajo más cortos.

Se comenta que el movimiento facilita el aprendizaje, especialmente en niños muy kinéticos o hiperactivos. Necesitan moverse casi sin parar, tener las manos ocupadas. Yo he tenido a mi hijo pequeño en patines, nada de sentado y sin parar de mover los pies mientras hacíamos algún proyecto o clase. Estar sentado era inviable con él. Estarse quieto imposible, así que tuve que aprender a dar clase en patines. Aunque ha crecido, nuestros momentos de clase están llenos de movimiento, desde balanceos imposibles en la silla, levantarse a menudo, tamborileos con todo lo que esté a mano y haga ruido hasta estiramientos dignos de un yogui en cualquier momento. Movimiento y no nos agarrotamos.

Para los que son más pausados y pueden aguantar un tiempo en las sillas, hay un elemento muy chulo para sentarse en una posición correcta. Son las pelotas hinchables de pilates o fitness. Sí, esas que se usan en los partos entre otras cosas, Lo ideal es que las llenemos de aire hasta que nuestras piernas estén en ángulo recto. Uno se sienta con las piernas separadas, Al tratar
de mantener el equillibrio y no caerte, la espalda se coloca en una postura correcta de forma natural. Quienes pasan muchas horas de oficina, terminan alternando la silla con la pelota.
En mi casa son un éxito, aunque he tenido que limitar su uso, porque eso de botar era muy divertido y yo bizqueaba ya tratando de fijar la vistan mientras intentaba explicar cómo reducir a común denominador. Hacemos como en las oficinas chics, un rato en la silla, otro en la pelota. O bien trabajan en la bola, o la usan tras un tiempo sentados en las sillas. También las usan para rodar sobre ellas. Es muy divertido y mientras tanto estiran los músculos de la espalda y los abdominales.

Se comercializa una versión de la bola sobre un soporte con ruedas y con un pequeño respaldo, para sustituir a la silla de oficina. Nosotros preferimos la pelota suelta. Es más divertida, más viajera. La veo en el comedor, la cocina, el pasillo, la terraza...creo que aún no han pensado en meterla en la ducha. Igual lo han intentado y es que no cabe...

A parte de la postura al sentarse, hay que tener en cuenta que el cuello es una zona que sufre mucho. La postura de mirar hacia abajo al leer, escribir, trabajar al ordenador... fuerza una curvatura en la columna cervical que mantenida durante un tiempo nos puede producir contracturas musculares. Incluso puede llegar a perderse la curvatura normal o fisiológica del cuello. Es claro que no vamos a pasar tantas horas con la barbilla pegada al pecho, pero es posible que en etapas de crecimiento o cuando tengan que estudiar más horas nuestros hijos puedan quejarse de que les duele la nuca o los hombros.
Para evitarlo nos aconsejaron: usar atriles durante la lectura, también durante el uso de tablets o portátiles; inclinar en 45 grados el plano de la mesa (como las mesas de los arquitectos o dibujantes) y elevar las pantallas hasta la altura de los ojos.
Tal vez hacer un atril pueda ser un nuevo proyecto interesante. Si no nos sentimos carpinteros, siempre podemos comprarlo y personalizarlo después. Yo he optado por encargar uno que me sirve para usarlo con el ordenador, tablets, para escribir o leer en papel, y en cualquier lugar que nos apetezca porque es como una bandeja plegable con patas adaptables en altura. De modo que ya tenemos el elemento que nos faltaba.

Resumiendo: movimiento, postura correcta y cuidado de las cervicales, todo sin dejar de hacer ejercicio de manera regular.

No he pretendido ser soporífera con este tema, pero tras haber experimentado lo importante que es y lo sencillo que es evitar problemas tomando estas medidas tan fáciles, no me he resistido a compartirlo. A largo plazo mejoraremos nuestra salud personal y familiar.
Ya lo decía aquel sabio de la Mancha: " cuando las barbas de tu vecino veas pelar, pon las tuyas a remojar".

jueves, 23 de marzo de 2017

PROYECTO: SEMANA DE LA POESÍA

  Este 21 de marzo fue el Día Mundial de la Poesía. Aprovechando el evento, la semana que viene celebraremos en casa LA SEMANA DE LA POESÍA.

¿Qué vamos a hacer? Nada complicado, sólo dedicar un ratito cada día para leer uno o dos poemas, intentando que sean variados. La idea  es sobre todo  que  mi hijo se acerque a un género que es más desconocido  para él ( no del todo) y que se lo pase bien, que le encuentre el gusto, le vea la gracia.... y quién sabe si tal vez pueda ser el inicio de algo...
Al final de la semana le propondré crear él mismo un poema. Ya lo hizo una vez y me sorprendió mucho. Ya lo publicaré un día si me lo permite.

¿Cómo lograr que los niños se aficionen o al menos disfruten del momento de lectura de poesía?

- Darle énfasis  y leerla con buena entonación (yo que soy un  bastante teatrera eso me lo veo hecho). Me acuerdo cuando mi hijo mayor, entonces adolescente, se negaba a leer el Mío Cid. Entonces yo le propuse leerlo en voz alta por turnos... y allí que me puse yo toda inspirada a leer a voz en cuello y enfáticamente las hazañas del Campeador... Luego le tocó a él y no se quedó atrás... Al final acabó enganchándole y se lo zampó todo. Gran parte del poema lo leímos así, como si fuéramos cantores de gesta delante de una buena audiencia.

- Escoger poemas que sepamos que les pueden gustar por la temática y el estilo. También según la edad del niño tenemos que procurar que sean sencillos y breves, y lo más comprensibles posible.
En las bibliotecas suelen tener Antologías hechas para niños de poesía de diferentes autores. He encontrado en internet varias páginas donde han recopilado poemas para niños de poetas célebres, como por ejemplo esta, en la que tenemos poemas de García Lorca para niños pequeños.


-  Buscar poemas que estén musicados o incluso ponerles nosotros mismos música . Si el niño participa del proceso cretivo, aún mejor.

- También podemos jugar a "dibujar el poema", esto puede ser una actividad muy creativa y bonita. Seguro  que  nos  sorprendemoss con la sensibilidad de los niños.

- A mí me encanta buscar las metáforas y hacerle pensar a  mi hijo qué puede estar refiriéndose el poeta. Mi hijo ya tiene 11 años y ya me puedo permitir este lujo con buenos resultados.

-  Una idea bonita sería dedicar una tarde a preparar un mini-recital de poesía e invitar a  otros amigos (homeschoolers o no), o incluso familiares para recitar cada uno su poma,. Lo ideal sería aprenderlos  de memoria .  Se podría preparar una merienda y hasta un programita para entregar en mano que los niños puedan preparar con antelación. Si alguien lo hace que nos cuente la experiencia...

¿Y en cuanto a la selección?
En una semana abarcaremos poco, pero será una toma de contacto que nos dará pistas para seguir seleccionando poemas de ahí en adelante.

Ahí va una propuesta para empezar:

- Algo del Romancero (el Romance de Prisionero, por ejemplo. Recuerdo haber hecho una versión con una amiga cuando éramos adolescentes, muy divertida. Esto puede ser una actividad interesante para ellos: continuar un poema  con su propia propuesta, utilizando el mismo de lenguaje de la época).
-Lope de Vega.Qué tengo yo que mi amistad procuras
- Espronceda, La Canción de Pirata. Con este no nos equivocamos. Una buena declamación y los tenemos en el bote.
- Becquer. Rimas
- Antonio Machado... ES MI FAVORITOOO... aquí me pongo las botas!!! Ahora no puedo pensar en uno, porque me gustan muchos.
- Manuel Machado también tiene poemas bonitos que podemos aprovechar.
- Algo de Gloria Fuertes,   bien poemas infantiles, o no.
- Los Salmos de la Biblia ( Davidy otros autores) son piezas exquisitas de poesía, que también tenían música..
- Rubén Darío.

Y no sé, de momento este sería un primer contacto. Una semana no da para tanto... Si os animáis a acompañarme en esta propuesta seguro que se os ocurren más poemas y podemos incluirnos en una segunda semana de la poesía.
Ya os contaré cómo ha ido.
Si os animáis, nos contáis vuestra experiencia ¿vale?

lunes, 20 de marzo de 2017

Cómo aprendió a leer mi hijo

Hola a todos. Hace ya tiempo que mi hijo menor empezó  a leer. Tenía entonces séis años y medio y ahora ya va por los once y medio, pero he querido volver a compartir mi experiencia, ya que tengo amigas que están ahora en ese proceso o tienen niños pequeños con los que vivir esta aventura. Por ello, recupero una antigua entrada de mi blog Alzar el Vuelo, por si a alguien le es útil y de paso refresco mi memoria un  poco. Hay momentos de esos mágicos en el desarrollo de nuestros hijos que vale la pena recordar; momentos de esos que hemos tenido el privilegio de vivir intensamente, por tener los niños en casa y que siempre llevaremos con nosotros.
Aprovecho a decir que Sergi es un gran lector, nunca hay que decirle que lea, pues ya lo hace diariamente. Además de su lectura individual, también tenemos cada día un ratito para leer juntos en voz alta.Esto  lo mantenemos porque nos encanta a los dos, y es una muy buena costumbre que os recomiendo.
Pues bueno... ahí va...  a lo que íbamos
MI HIJO YA SABE LEER (2012)
Después de tanto tiempo no sé por donde empezar...¡¡ Han pasado tantas cosas desde la última vez!!!
Me gustaría contaros que Sergi ya lee y lo hace muy bien. ¿Qué cómo ha pasado? ni yo misma lo sé, sencillamente su mente ha hecho "clik"  y los misterios de la lectura se han revelado ante sus ojos. 
Lo que tengo claro es una cosa, ha aprendido porque estaba preparado para ello, su cerebro estaba maduro para entender el lenguaje simbólico de la escritura.Sigo defendiendo que no importa lo pronto que se empiece con las letras,el niño aprenderá cuando su mente esté lista, y empezar antes a veces supone  desarrollar dificultades en la lectura y comprensión. Sergi ha aprendido con séis años y medio, ¿para qué antes?
¿Cómo lo he hecho? muy sencillo: leyéndole cada día en voz alta, contestando a  su curiosidad, haciendo de la lectura algo importante para él y por tanto creándole la necesidad de saber leer. Es decir, nada especial, dejar que el proceso siga su curso...
Algunas cosas que han ayudado han sido las letras magnéticas que compré en el TOYS R US y que han invadido la nevera durante mucho tiempo.Su hermano le escribía mensajes y él se esforzaba por hacer lo mismo. 
¿Escribir? cosas útiles, tipo "vamos a hacerle una tarjeta  a la iaia", él quería escribir con su propio puño..., "vamos a anotar en la lista de la compra...".También me pedía que le dijera como escribir mensajes en sus dibujos...y yo contestaba muy dispuesta, jejeje.
Ahora seguimos leyendo juntos en voz alta, pero nos vamos turnando y es un momento del día muy especial, como siempre lo ha sido. Está feliz de saber leer y lee todo lo que ve por la calle, como carteles, nombres de tiendas etc.
Animo a todas las madres  a las que les inquiete si serán capaces de enseñar a sus hijos a leer, no os preocupéis y leed con ellos cada día, nunca forcéis las cosas. La capacidad de los niños es asombrosa y un día ...¡¡zas!!! os daréis cuenta de que ya leen..Así es como ha pasado con Sergi, y pasó conmigo cuando era niña, me lo ha contado mi madre. 
Espero volver pronto con más cosas interesantes. Un abrazo a todos!

miércoles, 15 de marzo de 2017

EL EJERCICIO FÍSICO CUANDO SE EDUCA EN CASA



Cuando educamos en casa nos preocupamos de que nuestros hijos adquieran los conocimientos necesarios para su futuro. Aprenden idiomas, matemáticas, ciencias, geografía, historia, a cocinar, coser, limpiar, organizar...Intentamos ofrecerles experiencias variadas para enriquecerlos. Procuramos potenciar sus intereses o sus talentos naturales. Y, por supuesto, nos preocupamos por su salud.
Intentamos que aprendan a comer sano, la importancia del descanso y del ejercicio físico.

Me gustaría centrarme en cómo potenciar el hábito de hacer ejercicio en nuestros hogares-escuela. Lo hago, en primer lugar como una reflexión para mí.  Hace unas semanas llevé a mi hijo mayor al rehabilitador.  Llevaba un tiempo quejándose  de dolores recurrentes de cervicales, lumbares y de cabeza.  Estaba preocupada porque a pesar de ir a piscina cada semana no desaparecían las molestias. 

El médico fue claro: necesitaba hacer más ejercicio

Al final, tanto mirar por otras cosas y resulta que se me estaba escapando algo elemental.

Es cierto que hay niños y niños. Algunos son muy activos, mientras que otros son más sedentarios. A los padres nos pasa lo mismo. De hecho, si un hijo es poco activo es porque se parece a alguien. Aunque le echemos la culpa a los abuelos, lo más probables es que sea calcado a su padre o madre, o sea, nosotros. Es fácil que si no tienes una tendencia muy grande a ser tú mismo un deportista, eso del ejercicio quede relegado, ahogado por la multitud de tareas a realizar cada día.

Preparados para una ruta en bici
En la mayoría de los casos son las mamás las que asumen el grueso del peso del homeschooling, más el de la casa. Si trabajamos aún nos cargamos más. Y si añadimos que le dedicamos tiempo a nuestras iglesias o a alguna ONG, resulta que llevamos una agenda la mar de apretadita.
Por todo ello os animo a que programéis hacer ejercicio regular en vuestro organigrama de la semana, tanto para vosotras como para los niños. Deberíamos plantearnos tener como mínimo tres sesiones semanales de 30-60 minutos.
Las tenemos que programar igual que hacemos con el resto de las actividades. Según las edades de los niños se las podemos ofrecer de una forma u otra, adaptándonos a su situación.
Y desde luego, si los papás se involucran en este área, es una ayuda más que bienvenida. Lo que es cierto es que los adultos son los grandes motivadores para lograr que los niños tengan una visión equilibrada y sana del deporte.

Me gustaría recordar con vosotros algunas maneras de favorecer el ejercicio físico.

Lo primero en lo que pensamos es en apuntarlos a un deporte. Es una opción fácil y buena. Llevamos al niño y se lo pasa de cine practicando un deporte que le gusta. Nosotros le apoyamos, le llevamos y traemos y todos felices. Aunque a veces nuestro bolsillo no es tan feliz, porque esta opción nos cuesta dinero. Y cuando tienes varios hijos, todos tienen que poder practicar algún deporte, así que hay que prever una partida de nuestro presupuesto anual para esto.
Es cierto que a veces nuestras finanzas no nos permiten esta opción, así que tenemos que pensar en otras posibilidades.

El juego libre con otros niños es garantía de ejercicio, siempre y cuando escondamos los tablets, móviles y ordenadores. Cuando se convencen de que no tienen posibilidades de enchufarse a algo, se acuerdan de que son niños. Y recuerdan cómo correr tras un balón, hacer carreras, jugar al escondite. Se acuerdan de las cosas con ruedas tipo patines o bicicletas. Vamos, que no paran y encima se lo pasan genial.
Puede pasar que no siempre encontremos otros niños para jugar. O bien porque vivamos aislados o porque los otros niños llevan horarios tan saturados que no tienen tiempo para jugar tranquilamente. Y claro, de un rato los domingos no podemos vivir toda la semana… Así que de nuevo, esta opción puede que no te sirva para mantener la regularidad necesaria.

Si no hay otros niños disponibles, tenemos que ofrecernos nosotros para acompañarles y que puedan salir a caminar, correr, ir en bici, patinar, sacar al perro… Lo malo es que a veces les puede ganar la vagancia y que tengamos que estirar bastante de ellos, en especial en la preadolescencia y la adolescencia, cuando los padres, aunque seamos unos maravillosos y superfragilísticos expertos educadores homeschoolers, no tenemos el atractivo de sus pares. No os desaniméis, lo podemos lograr, especialmente si nos ven a nosotros hacer ejercicio y disfrutar de sus ventajas. Así que, aunque a tus preciosos 40 estés frito con las agujetas, no se te ocurra quejarte. Todo lo que digas puede ser usado en tu contra. Para tu información, si no lo sabías, los adolescentes homeschoolers siguen siendo adolescentes.

Otra forma de incluir actividad física es programar excursiones y salidas. Llevarnos a los chicos al campo, a hacer senderismo, a escalar, a la playa. Es una manera de romper la rutina, estar juntos y mover el esqueleto.

Como no podemos estar haciendo excursiones todos los días, y en especial para los que tenéis hijos un poco más mayores, otra manera de incluir la actividad física es usando tutoriales de youtube. Hay tantas opciones que seguro que podéis encontrar una que se adapte a vuestros gustos.
En mi caso tenemos varios de cardiofitnnes, crossfit y cardiodance. Pero encontrarás desde tai-chi hasta zumba. De lo que se te ocurra, seguro que ya hay alguien que ha colgado algo sobre eso.

De igual manera, también encontraréis aplicaciones, para descargar en móviles o tablets, para guiaros en los ejercicios o ayudaros como entrenadores personales. Pueden ser compartidas con amigos y así se incluye el pique de ver los progresos de los demás.


Por último, para los que tenéis terreno, el cultivar la tierra es un ejercicio estupendo, que tiene el aliciente de permitirnos conectar con la tierra, con lo que es real, con lo que crece. Y también tiene la recompensa de que luego comemos algo rico y sano.



Al final, de lo que se trata es de que puedan aprender que el ejercicio físico es tan necesario como el dormir adecuadamente o el nutrirse de manera saludable. Intentamos enseñarles que en esta vida deben esforzarse por “lo bueno, lo mejor, lo óptimo”. Esto quiere decir, a no conformarse con las cosas como están hasta que lo bueno pueda ser mejor, y lo mejor óptimo. Deberíamos mostrarles cómo superarse a uno mismo, la importancia de ser persistentes. Porque sí , ser padres y madres  homeschoolers  también significa  convertirnos en entrenadores personales.