jueves, 5 de octubre de 2017

Y después del Homeschooling...¿qué?

Mi hijo leyendo una revista de historia durante un viaje en tren
Desescolaricé a mi hijo mayor  el verano que cumplía 10 años.Hace ya una década de eso.
Como toda madre que se lanza a un abismo desde donde no se ve el suelo, la incertidumbre siempre ha estado cerca, mirándome de reojo...con esa mirada furtiva  y desconcertante que a menudo  descoloca... Ya me entendéis... ¿estará aprendiendo suficiente? ¿qué futuro le espera? ¿ habré hecho lo correcto?
El caso es que pasaban los cursos y él cada vez era más independiente; yo iba haciendo menos y él iba adquiriendo mayor autonomía... A veces esa autonomía nos asusta porque no podemos evaluar muy bien su nivel, no controlamos todo y eso a las madres, seamos sinceras, no nos gusta. Aunque en realidad, debería ser uno de los objetivos más importantes cuando decidimos educar a nuestros hijos en casa: que aprendan a buscar sus recursos,  a  valerse por si mismos,  a desarrollar una mente crítica e independiente , que se desarrollen como personas maduras y capaces  de tomar sus propias decisiones ... y además que sean personas buenas e integras (¡qué falta hace esto!, sniff...)
Pues así es como pasó con mi hijo.
Acabó sus estudios en Clonlaa School y obtuvo su diploma de High School.
Observando aves, una de sus pasiones
Ahora la gan duda era ¿le homogarían? Iniciamos los trámites para homologar ... Pero nos la denegaron (pero seguimos luchando para conseguirla).
He aquí  la gran incógnita de muchos padres que matriculan a sus hijos escuelas extranjeras a distancia, con la esperanza de que el gobierno valide el título.
  Pero, el asunto es así: a veces se homologa, y
otras no. Y hay que estar preparado para la segunda opción...
Y si no se homologa ¿hay alguna otra puerta? Claro que la hay, y puedo afirmarlo  desde la experiencia.
Una opción son los grados superiores de   formación profesional, a los que se puede acceder por examen y sin requisitos académicos.  Además, después del  grado (que son dos años) puede cursar una carrera universitaria, dentro de la misma rama de estudios.El problema es que a mi hijo no le gustaba nada de lo que había.
Uno de sus dibujos
Su obsesión era ( y es) la historia y fuera de eso no veía la luz.
Pasó un año y  como último recurso decidió ( a medias) estudiar un grado superior de informática.  Pero no lo veía nada entusiamado. Yo pasaba las madrugadas pidiéndole a Dios una salida...algo que lo motivara. Un dia navegando por internet me encontré con los Estudios de  Arte y Diseño...estaban los grados, de dos años (equivalente a los grados superiores de formación profesional) y los Estudios Superioires, de cuatro (equivalente a estudios universitarios) y entoces me dije.....
¡¡¡LO TENGO!!! A Elías siempre se le ha dado muy bien el dibujo, y pensé que esto podría gustarle.
Recuerdo ese día y ese momento  en que me dijo... "eso no está mal".... (yupiiii pensé yo,  y casi salto,aunque me contuve).   Tras valorar y comparar las opciones se decidió por  Estudios Superioires de Diseño Gráfico.Vimos que podía entrar sin requisitos, pasando dos exámenes, uno de conocimento general y una prueba específica de diseño. Y empezó la cuenta atrás... tenía poco tiempo para preparar las pruebas. Y llegó el momento.
Del primer examen salió contento... " me lo he pasado bien y todo", me confesó a la salida.
Pues sí, después de 10 años sin hacer ni un sólo examen, para él había sido como coser y cantar.
Uno de esos miedos que a veces tenemos los padres, estaba superado.Volver al sistema no suponía un problema.  Aprobó  la prueba, claro está.
Un mes y medio después se presentó al examen específico, que constaba de una parte teórica y dos de dibujo.
Sólo había 32 plazas  y se presentaron muchísimos. Mi hijo entró en lista. Uff...¡ qué respiro!

Lleva ya tres semanas asitiendo a clase, y lo veo animado, llevando sus trabajos al día, y parece contento. Está haciendo algo que le interesa y con lo que puede tener un futuro profesional. Y nada impide, por otro lado, que pueda hacer Historia más adelante, con título o sin título, ya que cuando acabe Diseño ya puede acceder por prueba para mayores de 25 años, y sacárselo sin prisas mientras   hace sus pinitos de diseñador gráfico y va consiguiendo ingresos.

Además de todo eso, mi hijo es un joven culto, con ideas propias, ávido lector, amante de la naturaleza y al tanto de la actualidad. Es un  chico comprometido con su entorno y su sociedad, que trabaja de monitor en campamentos infantiles cada verano y también durante el año en nuestro club local de Exploradores.
NO, nunca me arrepentí de sacarlo de la escuela, ni siquiera por el hecho de que no le hayan homologado el título. Ir a la universidad no lo es todo en esta vida, aunque aún  no está descartado, pero hay otras vías, y puede que mejores...
Con Sergi, mi hijo menor, todo es distinto, porque él es distinto. Pero no tengo miedo, sé que Dios proveerá pase lo que pase y con su doce años lo veo desarrollándose con normalidad en todos los ámbitos. Y sobre todo es un niño muy feliz.
Te invito a dejar lo miedos y disfrutar con tus hijos, a dejar que se  suelten y elijan sus caminos, tú vas a disfrutar también del proceso; y si la incertidumbre te mira  desafiante desde un rincón, sácale la lengua y dile que no te asusta. ¿Y el futuro? Dios dirá. Basta a cada día su propio afán.




domingo, 1 de octubre de 2017

BENDITAS PREGUNTAS


Nunca desestiméis el valor de una pregunta.
Una pregunta implica un interés, un deseo de saber; nunca debe ser puesta aparte para  ser respondida en otro momento, porque puede que el interés se diluya y se esfume para nunca regresar.
Parece drástico, pero  es así. 
La  pregunta  de un niño es la oportunidad de oro para que fluya el aprendizaje  sin presión, de forma natural, pues es fruto  de la  curiosidad sincera del niño y por tanto, sus sentidos estarán más que dispuestos a escuchar  lo que  nosotros le respondamos.

¿Cuántas veces nuestros hijos preguntaron algo y como estábamos muy ocupados, lo dejamos para después?  tal vez ni nosotros mismos volvimos a sacar el tema, porque lo olvidamos por completo; o tal vez intentamos reponder a la pregunta cuando la curiosidad había migrado a un lugar más templado.

La ventaja de educar en casa es que hemos aprendido por experiencia que las preguntas son mágicas, y que la vida es una fuente constante   de aprendizaje. No desconectamos porque estemos fuera de horario escolar o  porque sea fin de semana. Además, no hay un lugar fijo para aprender; la calle, el campo, la cocina etc, son aulas increibles que ofrecen mil posibilidades. Las preguntas surgen en cualquier lugar y situación y tratar de responderlas con agilidad y disposición es una invitación  a que los niños sigan preguntando cada vez que  surja la curiosidad.

Por poner un ejemplo, os cuento mi experiencia de la semana pasada:

Mi hijo el mayor (20), que está muy al tanto de la actualidad, me envió el otro día un whatsapp  que decía: "Toys are  Us en quiebra". Lo leí en voz alta con sorpresa, delante de mi hijo pequeño (12), quien  inmediatamante  preguntó: "mamá ¿que es estar en quiebra?  (el que la palabra quiebra fuera unida a Toys are us, tienda que  le es muy familiar, fue el factor decisivo que creó la necesidad de conocer su significado).
"Bueno, pues...." No estaba segura de poder responder con propiedad, así que le invite a sentarse conmigo y buscar juntos sobre ello. Así lo hicimos... al final resultó que tuvimos una clase de economía  fantástica  sin que lo tuviéramos previsto. 
Por ello, tengo muy claro, que no importa dejar a un lado el programa que tenga  planeado, o dejar un momento lo que sea que esté haciendo... una pregunta exige una pausa, un paréntesis que  dará su fruto.
Quizá esa pregunta creará un interés mayor y abrirá puertas hasta entonces cerradas, o tal vez sea satisfecha rápidamente y ahí quede todo ( al menos, de momento). Nunca se sabe.

Otra cosa muy importante que debemos tener en mente es que NO HAY PREGUNTA TONTA.
No debemos despreciar ninguna pregunta por rara, o irrelevante que nos parezca desde nuestra mente de adulto. Toda pregunta ha de tratarse con respeto, porque en primer lugar respetamos a nuestros hijos y no queremos darles un mensaje incorrecto  tipo:... "vaya, pensaba que eso ya lo sabías..."o "Hijo mío, eso es más que obvio...",porque pueden sentirse  ofendidos  o avergonados y, como consecuencia callar la próxima vez por miedo a que la pregunta sea tonta o inoportuna y los dejemos en evidencia.

En clase, los niños preguntones molestan. Conozco un niño al que su maestra tenía manía porque preguntaba demasiado e interrumpía sus clases, como así se lo hizo saber a su madre. Ella quedó perpleja  pues no entendía que la curiosidad natural de su hijo fuera algo reprobable. Decidió sacarlo de la escuela y encargarse ella misma de su educación escolar.
Ese niño siguió preguntando, ahora sin miedo a ser criticado, y su madre se entregó de lleno a satisfacer su necesidad de saber, sentándose a su lado, abriéndole nuevos mundos, aprendiendo con él... No hay nada más bonito que ver a un niño florecer así, ... y descubrir que  no hay límites  para el apredizaje... ni preguntas tontas, ni demasiadas preguntas....
No importa si no sabes la respuesta, aprovecha para aprender junto a tu hijo, tú también crecerás...




domingo, 3 de septiembre de 2017

SEPTIEMBRE: CALENTANDO MOTORES

¡¡Muy buenas!! Ya estamos de vuelta de vacaciones y haciendo planes par comenzar con fuerza.
Es el momento de poner la casa a punto, planear el curso, volver a la rutina... y también es a veces momento de bajón, porque de repente se nos echa todo encima...

Después de unos cuantos años de Homeschooling, mi experiencia me dice que es mejor tomárselo con calma y comenzar sin prisas... es preferible  no arremeter con las clases a lo loco si no hemos puesto nuestra casa  en orden, establecido metas y objetivos para el curso y tomado tiempo para reflexionar, leer, y poner también a punto nuestro espíritu.  

Por ello, sabiendo que muchas pasáis por lo mismo, os dejo estos simples pero útiles  consejos para que el comienzo sea menos traumático y más emocionante.

1. PON EN ORDEN TU CASA:
La casa después de las vacaciones  se encuentra  a veces en un estado  algo ( o muy) caótico. Pasamos mucho tiempo fuera, entramos , salimos y no dedicamos tanto a la casa... algo normal y necesario. El caso es que  a la vuelta, hay que meterle mano... y bien. 
Mi consejo es que hagáis una limpieza y orden profundo antes de comenzar con las clases. Os quitaréis un peso enorme de encima, Si no llegáis a todo, preparad aquello que más  necesitéis tener en orden: los armarios, el material escolar, los juguetes etc... y lo demás podéis ir programándolo por semanas una vez iniciada ya la rutina escolar.

Hciendo selección de libros. Unos quedan, otros se van.
Yo empecé este verano el plan Kon Mary(La Magia del Orden),  y la verdad es que me está siendo de mucha utilidad; sobre todo me ha dado valor para deshacerme de un montón de cosas que sólo hacían bulto y no servían para nada...
 Me gustó el hecho de ordenar por categorías, primero ropa, luego libros y papeles etc...
Es importante que involucres a tu familia y que los niños colaboren, especialmente con  el orden de sus propios espacios..
Ayer acabamos de ordenar y limpiar la habitación de Sergi. Lo hicimos juntos, y lo que amenzaba con ser un día tedioso y pesado, se convirtió en una actividad cooperativa, de diálogo y casi diría divertida. Apartamos juguetes  y libros que ya no usaba (y los pusimos en bolsas para donar a otros niños) tiramos cosas inservibles y estropeads... Al final, todo  quedó en sus sitio: un lugar para cada cosa, y lo más importante es que él tomó sus propias decisiones en el proceso. Espero que eso ayude a que  se esmere en mantenerlo así de ahora en adelante.

2. PREPÁRATE ESPIRITUALMENTE

 Levántate un poco antes de lo habitual estos días de preparación. Lee un rato la Biblia, atesora promesas divinas que puedan ayudarte en momento de bajón o de flaqueza ( ten a mano un cuaderno para anotarlas).
Ora por la dirección de Dios en tus planes de estudio para tus hijos, y para todo lo demás ( orden, horarios, comidas...).
Ahora es el momento de dedicar más tiempo a estar a solas con Dios. Para ello, tendrás que madrugar... calcula que te dé tiempo a ello antes de que se levanten tus hijos. Sé que es duro después de los horarios más laxos del verano, pero crééme.... ¡¡Vale la pena!! Realmente, teniendo en cuenta este punto, los tros dos ruedan más fácilmente...

3. REFLEXIONA Y REFRESCA

Aunque sean días ajetreados y tengamos la casa "patas arriba", tomaos tiempo al atardecer o cuando os venga mejor para sentaros  con libreta y bolígrafo en mano.
Reflexiona   y toma notas sobre qué falló y qué funcionó el curso anterior. 
Apunta metas y objetivos para este año ( viene bien recordar por qué motivos empezamos esta aventura, si lo tenemos por escrito, es hora de revisarlo).
Haz una lluvia de ideas de  actividades o proyectos que se os ocurran para este curso.
Lee  o relee libros o webs sobre educación, para refrescar cosas que sabemos pero que conviene recordar o  también  con el fin  de recoger ideas nuevas .Yo repaso La Educación de E. White  cada año,  entre otros.
Puede ser útil mirar blogs  de otras familias y ver cómo lo hacen ellos... pero que no cunda el pánico... las cosas no son tan perfectas y maravillosas como aparecen en los blogs...Coge ideas pero no te frustres...

Entonces y sólo entonces...

4. PLANIFICA

Ahora, con las ideas más claras y la casa ordenada ( hasta donde se llegue)  ya puedes ponerte a planificar. 
Planifica según la edad de tus hijos, lógicamente. Establece rutinas básicas semanales y  diarias ( de menos a mas según la edad). 
Si tienes hijos de diferentes edadaes estaría bien que coincidan en alguna actividad a lo largo del día.
Entre las rutinas semanales puede estar salidas al campo ( observación de la naturaleza), un día a la semana de cocina,  visitas a los abuelos etc...
Establece rutinas diarias sencillas y que puedan cumplirse cada día:
Algunos ejemplos:
- Ratito de cantos y  devoción  matutina (  tratar un versículo bíblico o leer una porción de algún relato bíblico.
- Rato de lectura en voz alta . En esta actividad se pueden unir todos.
- Tiempo de estudio asistido ( con vosotros delante)
-Tiempo de estudio  personal ( actividad que puedan hacer solos mientras estáis cerca y aprovecháis para hacer tareas de la casa, la comida, preparar algún material educativo...)
- Actividad manual para la tarde
Etc

Y recuerda que las rutinas son para ayudarnos y darmos  seguridad , pero no para esclavizarnos.
Estate lista para romper con la rutina cualquier día porque  de repente surja una pregunta, una actividad inesperada, una visita etc...y  quédate con la conciencia  muy tranquila porque el aprendizje no se  para nunca... sino que continúa.

No seas tampoco muy rígida  con las rutinas diarias; no establezcas un horario demasiado apretado  pues hay que dar lugar a la espontaneidad   de los niños y a sus intereses y además te frustrarás antes... Si un día están muy inspirados con el juego... déjalos jugar, porque el juego es   una parte fundamental de su aprendizaje. Tal vez, otro día necesiten más tiempo en un área y no os dé tiempo a todo lo programado... esa es la ventaja del homeschooling, ¿no?,  el poder amoldarnos a la necesidad  del  estudiante y de su circunstancia.Aprovechemos esas ventajas, pues.


En mi caso, mi pequeño está a punto de cumplir 12 años, así que  yo  me lo tengo que currar un poco más...Sí, yo estoy ahora mismo  en ese proceso que acabo de exponer... Estoy con el orden y  la reflexión: leyendo, apuntando, ordenando papeles... Empezaré la semana que viene a preparar horarios  y todo lo demás, mientras asigno a Sergi tareas sencillas tipo lecturas, algún ejercicio de mates etc...
 Ya   tengo una lista en mi lluvia de ideas: continuar con el alemán, más observación de la naturaleza,  trabajo en el huerto, incluir bricolaje, proyectos diversos....

 Os compartiré mis planes una vez los tenga claros, por si os pueden servir de ayuda.

Os deseo a todas un feliz año de homeschooling con un muy muy bien comienzo. Superada esta primera etapa de vértigo, todo fluirá mucho mejor,



Hasta pronto!

Os dejo un enlace  de mi antiguo blog con ideas sobre organización:


miércoles, 21 de junio de 2017

El homeschooling no es para mí II



Nuestros hijos "en clase" juntos
En esta segunda parte, me gustaría centrarme en el periodo desde  los 6 a los 13 años.

Aquí entramos de lleno en la etapa escolar. Y también empiezan las "neuras".
Lo primero que debemos tener claro es la situación legal del homeschooling en nuestro país. Sabiéndolo podremos tomar las mejores decisiones para nuestra familia.

En caso de hacer homeschooling debemos prepararnos emocionalmente para resistir la "tentación de la comparación" y para vencer al dragón de "todos lo hacen así".

Para ello debemos entender 4 cosas fundamentales, que a mí personalmente me costó bastante asimilar.
Supongo que a muchos de los educados en el sistema escolar convencional les tocará pasar por  el mismo camino de aceptación e interiorización de estos principios. Con el tiempo se consigue.

Esos cuatro fundamentos del homeschooling son:

Primer fundamento : No existe una norma que establezca una edad fija para adquirir un conocimiento.
Jugando al aire libre y "construyendo"
 escalones
Dicho en román paladín o cristiano de toda la vida : que no tienes por qué enseñar el sector primario, secundario y terciario forzosamente a los 8 años (en tercero de primaria). Igual lo puede aprender más tarde y no pasa nada. El mundo no se para ni hay ningún cataclismo cósmico.

Segundo fundamento : Jugar no es perder el tiempo.
Jugar es uno de los medios naturales a través de los que aprenden los niños. El otro es la imitación. Y muchas veces ambos se combinan. La enseñanza basada únicamente en la memorización y repetición de conceptos es estéril para muchos de nuestros niños.

Tercer fundamento : Cada niño puede tener una forma de aprendizaje distinta.
El método que con uno puede ser útil, no tiene por qué funcionar con otro. Hay niños muy visuales, otros auditivos, otros aprenden a través del tacto y el movimiento. Si no descubrimos cómo aprende mejor nuestro hijo podemos tener problemas. Adapta tu escuela a tu hijo.

Cuarto fundamento : Tengo la posibilidad de seleccionar lo que aprende mi hijo.
Tengo la responsabilidad de crearle un curriculum de temas que le interesen, rico y variado, que se adecue a las necesidades del mundo actual, que le permita desarrollar sus facultades mentales, pero también las físicas, emocionales, espirituales y sociales. Si para ello debo dejar de lado los libros de texto, o parte de ellos, no pasa nada.
No podemos ser esclavos de los libros de texto, al igual que no debemos serlo de ningún sistema. No podemos estar atados a los libros de texto ya que son una herramienta, no un fin. Son tan solo un medio para organizar el conocimiento.

Aquí es cuando asoma la patita "la tentación de la comparación". No queremos que nuestros hijos queden por debajo en cuanto a conocimientos o destrezas. Miramos lo que hacen otros en las escuelas y eso puede llevarnos a perder el norte, olvidar los fundamentos y meternos a enseñarles contenidos de forma inadecuada.

Y hete aquí que el dragón "todos lo hacen así" no solo asoma la patita, sino que mete medio cuerpo por la puerta. "Todos aprenden así", "todos saben esto", "todos reaccionan así", "todos piensan así"...Si lo dejamos entrar en nuestro homeschool, se lo come, lo destroza.

Hasta aquí todo muy bonito. El homeschool teórico es genial. Pero claro, hay padres (entre los que me incluyo) poco creativos, incluso puede que muy cuadriculados, a los que se les hace complicado hacer las cosas de manera diferente a cómo las hicieron con ellos. Los padres así necesitamos unos parámetros mínimos a los que a agarrarnos para conseguir el equilibrio. Somos los que más necesitamos resistir la tentación y aplacar al dragón. Para los padres del  tipo C (cuadriculados) he preparado una selección básica y general de orientaciones para la etapa de los 7-13 años. Siempre tratando de respetar los fundamentos del homeschooling.

Luego están los padres del tipo L (liberados). Mi marido sería un ejemplo de ello. Son los que se sienten libres de ataduras y convencionalismos, piensan fuera de la caja, creativos, treméndamente curiosos, muy buenos en captar la transversalidad del conocimiento. El riesgo para ellos puede estar en ser algo anárquicos o desordenados. Tal vez pueden necesitar ayuda para ceñir los contenidos a la situación real del niño. Les puede costar centrarse y darle el niño únicamente lo que necesita en ese momento. Para ellos también y tratando de respetar su libertad van los mismos consejos  para esta franja de edad.

Buscando, he encontrado el siguiente listado sobre una edad aconsejada a la que introducir los conocimientos. Las edades son orientativas ya que habrá niños  más precoces o interesados  en algunas áreas, mientras que otros son más tardíos.  En las áreas que no les gustan tanto, nos toca a los padres estimularlos, despertar su curiosidad, demostrarles su utilidad  y presentárselos en un formato que les sea factible de asimilar. En otra entrada trabajaremos el concepto del proyecto como método educativo para trabajar diferentes aspectos de manera simultánea y transversal. Hasta entonces puede serviros esta propuesta.

Lectoescritura: inicio a partir de los 6 años hasta los 8.
                         Después se seguirá ampliando vocabulario, mejorando la compresión lectora, introduciendo los conceptos gramaticales básicos, corrección de la ortografía y mejora de la caligrafía.

Matemáticas:

     Tablas de multiplicar:  a partir de los 7-8 años.
      Divisiones, uso de la moneda, sistemas métricos, sistema sexagesimal a partir de los 9-10 años.
     Geometría, fracciones, potencias y conocimientos básicos de estadística a partir de los 11-12 años.
     Álgebra a partir de los 12-13 años.

Ciencias: Pueden introducirse a partir de los 8-9 años

Historia : Sin problemas desde los 10-11 años.

En estas áreas, los educadores homeschoolers defendemos que,  en caso de que el niño no muestre un interés claro por un tema, es mejor una intoducción tardía, ya que los niños tendrán más madurez para asimilar los conceptos con mayor facilidad. Una introducción precoz de conceptos no garantiza un mejor aprendizaje. La madurez sí.

Como material para  curiosear os dejo este enlace  
Excepto la primera parte dedicada a los colegios convencionales, el resto me parece un listado interesante de las capacidades que se espera que pueda desarrollar un niño durante los años de educación primaria. Me gusta que su enfoque esté basado no en la adquisición de conocimientos, sino en el desarrollo de capacidades.

Para terminar mi testamento de hoy, a la pregunta "¿Por qué fracasa el homeschool entre los 6 y los 13 años?" podemos responder:

- Cuando los padres no consiguen motivar y hacer divertido su cole en casa. El aburrimiento acaba con las ganas de aprender de los niños y los padres acaban perdiendo la paciencia.

- Cuando se imita completamente al sistema escolar estandar. En casa no funciona. Hay que crear el método de cada hogar-escuela. Acabamos tomando ideas de muchas fuentes distintas para enseñarle a cada niño de la mejor manera para él.

- Cuando no se incluyen aspectos olvidados en los libros de texto convencionales: cocinar, coser, manejar herramientas, llevar la economía familiar, cultivar, cuidar de los animales...

- Cuando el concepto de homescooling es rígido. Debe ser flexible, tanto en tiempos como en contenidos.

- Cuando descuidamos el aspecto social de los niños. Necesitan conocer su entorno cultural y saber manejarse en él. Cuanto más podamos hacerlos interactuar con diferentes personas y situaciones, mejor.

- Cuando no conseguimos organizar nuestra agenda para dar prioridad a su formación y no conseguimos mantener una rutina que les de estabilidad para concentrarse.

- Cuando nuestros niveles de fustración, inseguridad o ira no permiten que seamos coherentes con la tarea de educar, ni que tratemos bien a nuestros hijos.

- Cuando no tenemos claros nuestros objetivos al educar en casa.

- Cuando olvidamos los motivos por los que hacemos homeschooling.

- Cuando los problemas familiares (económicos, de disciplina, de comportamiento...) interfieren en el homeschooling a tal punto de hacerlo inviable.

- Cuando uno se encuentra ante una crisis tal que decide no continuar.

Educar en casa no es fácil. Hay días preciosos, otros mejor olvidarlos. Así que si estás en un momento de crisis no te desanimes. Reflexiona. Busca el origen del problema. Algunas veces estará en el niño, pero muchas más será el adulto la causa o el catalizador del problema.

Te animo a poner tus problemas en las manos de Dios. La oración es la mejor ayuda ante las crisis. Estoy segura que para la gran mayoría de ellas vamos a tener una solución a nuestro alcance.

¡Ánimo y feliz homeschooling! Los días buenos se atesoran y los malos pasan.
Siéntete libre, sé libre y enseña a ser libre.

martes, 13 de junio de 2017

LA BIBLIA EN EL CURRÍCULO I

Con esta entrada empiezo una serie de temas sobre el  papel de la Biblia en la educación en casa.
Veremos cómo podemos integrar  su estudio en los proyectos, o desarrollar  estos a partir de un tema bíblico o historia; también daré ideas de  cómo trabajar lengua , historia, idiomas... etc

Hoy quiero contaros cómo trabajar la memorización de versículos bíblicos, que considero de vital importancia, no sólo para  ejercitar la memoria, si no también para atesorar sabiduría divina en nuestras mentes; sabiduría que nos acompañará en nuestra vida, que formará parte de nuestro bagaje intelectual y moral y con el que seremos muy bendecidos  nosotros mismos  además  de  ser   de ayuda para otros.

MEMORIZACIÓN DE VERSÍCULOS
  Aunque existen muchos métodos ( e incluso podéis crear el vuestro propio), en casa utilizamos el sistema de Memorización de las Escrituras de Charlotte Mason y nos ha dado muy buen resultado.
Es lo primero que hacemos cada mañana y se ha convertido en un momento muy especial,  en el que, como explicaré después, hemos añadido música e idiomas.
Veamos en qué consiste:

Si leeis inglés podeís encontrar en este enlace una explicación muy detallada; pero para quienes no, lo voy a intentar explicar de la manera más breve y clara posible:

Fichero de memorización  de versículos de Charlotte Mason:

1-Necesitaremos un fichero  (archivo)de los de toda la vida con tarjetitas  y separadores.
2.Usaremos los siguientes separadores:


  • 1 separador — diario
  • 2 separadores—  día impar /día par
  • 7 separadores — días  de la semana (de domingo a sábado)
  • 31 separadores — numerados de  1-31 ( para cada día del mes)

3 Cada día repasaremos 4 versículos:
. El que corresponde al día
. El del día impar o par
. El del día de la semana correspondiente
 .El del día del mes.
Nuestro fichero

Nosotros vamos introduciendo nuevos versículos según se van sabiendo ( si hay varios miembros de la familia, lo ideal es  pasarlo cuando todos  se lo sepan). El versículo que ya se sabe va hacia atrás y se añade uno nuevo a la sección Diario.
De esta manera los que ya se saben se siguen repasando con regularidad y así no se olvidan.Al principio habrá menos de cuatro, pero estos se irán sumando poco a poco.

INTEGRAR IDIOMAS
Lo que hago con mi hijo para estimular la memorización en inglés, es escribir por el  reverso de la tarjeta el mismo texto en inglés. Utilizo la versión ERV ( Easy to Read Version) porque es sencilla de entender y no usa palabras complicadas.  Esta versión la podéis encontrar en Bible Gateway o en la aplicación para móvil de You Version.El texto cuesta un poco más de aprender al ser en dos lenguas, pero es más divertido y  desafiante y más aún cuando le ponemos música....

INTEGRAR MÚSICA
  El repaso del versísculo se convierte en el  momento estrella del día cuando además le ponemos música... ¿Resultado? se aprende muy rápidamente y ¡¡nunca se olvida!! Aún recuerdo textos que musicamos cuando Elías era muy pequeño y luego los he vuelto a usar con Sergi.
Los niños hebreos aprendían la Torá cantando. Ello les permitía memorizar largos pasajes. En aquel momento era algo vital, ya que poseer  los rollos de la Torá  era algo al alcance de pocos... conocer  de memoria los textos era indispensable.El método está más que probado; y aunque nosotros contamos con Biblias en todos los formatos y versiones (y ahora más con Internet), sigue siendo muy importante aprender de memoria esas preciosas cápsulas de sabiduría y  amor divinos  y tenerlos siempre disponibles en nuestro "disco duro" de serie.
 Y a lo que íbamos; no hace falta que tengas dotes de compositor, vale cualquier melodía sencilla o incluso usar patrones rítmicos (tipo rap) o también valen melodías que ya conozcas y  le vayan bien al texto ( el texto encaje en la música,). A veces necesitaremos adaptar un pelín el texto, pero siempre que no cambie su significado, eso está permitido!.

Sergi con su ukelele
Si además  quieres introducir instrumentos sencillos de percusión para practicar ritmo o puedes acompañar con guitarra, mejor aún... ya sabes  que cuanto más azúcar, más dulce...  Yo, que toco la guitarra desde mi infancia, ahora he descubierto el ukelele, que es una delicia... pequeñito, manejable, puedes llevarlo a cualquier lado...  y creo que ideal para  enseñar a tocarlo a un niño. 
Yo le estoy enseñando a tocarlo a mi hijo y es precisamente con estos versículos  cantados de buena mañana que se ha motivado un montón.

No olvidéis tampoco la expresión corporal acompañando a los versículos, sobre todo con los más pequeños esto es un plus que añade interés y ayuda a retener en la memoria.Si tenéis acceso a alguien que sepa lenguage de signos,  encima estaríamos matando dos pájaros de un tiro ( otra expresión, por favoooor...😓que me encantan los pájaros !!!!)

Todo esto está muy bien y es muy ideal... pero ¿cómo introducir un nuevo versículo? ¿Se trata de memorizarlo y ya está?
Intuyes que la respuesta es no... pero para no cansarte con esta entrada que empieza a ser algo larga ( jajaja, al menos para mí, que me cansa un poco escribir...), dedicaré mi próxima publicación precisamente a  cómo introducir nuevos textos y  hacerlo según la edad  y madurez mental del niño o estudiante.
Hasta pronto.









miércoles, 17 de mayo de 2017

El homeschooling no es para mí.

Cuando educas en casa es algo común tener "crisis". Las crisis son esos momentos en los que te replanteas el homeschooling. Te preguntas si merece la pena tanto esfuerzo, si lo haces bien, si tus hijos no estarán en el futuro en desventaja frente a los conocimientos de los que siguen la opción estándar...
En la mayoría de las veces uno acaba identificando la causa de los problemas que se le presentan, elabora una estrategia para mejorar y sigue adelante. Las crisis son buenas porque nos ayudan a mejorar.
Pero tras varios años de cole en casa me he dado cuenta de que esto del homeschooling no le sirve a todo el mundo. Algo muy obvio, pero que al iniciarme en esto, no veía. Estaba tan entusiasmada con la idea de enseñar en casa que me parecía imposible que los demás no lo comprendieran o compartieran.
Observaba a los niños en los parques, en las escuelas, escuchaba a otras madres... y en mi mente brillaba la palabra "homeschool" como la solución a tantos problemas. Una completa ingenua... no hace falta que me miréis con esa cara, ya lo sé😏.
Después de 6 años con mis hijos en casa, tras varias crisis importantes, creo que el homeschooling no es una opción válida para todo el mundo. Se dan situaciones que nos pueden llevar a inclinarnos por otras opciones educativas.
Sin entrar en los motivos económicos, está claro que no todos los niños son iguales, y los hay para los que ser educados en casa no es  lo más adecuado. En estos casos, unas veces es por la propia forma de ser del niño, pero muchas otras veces, es porque los padres dinamitamos el cole en casa con nuestras actitudes. Cuando esto sucede, tal vez las escuelas llegan a ser un amortiguador en las relaciones entre los padres y los niños.
Primeramente quisiera puntualizar que cuando los niños tienen menos de 6 años no se está haciendo homeschooling propiamente dicho, aunque esté en casa todo el tiempo sin recurrir a guarderías. Simplemente se está haciendo una crianza natural al cien por cien  ya que aún no está en edad de ser escolarizado.
Lo cierto es que en esta etapa preescolar es cuando se pueden poner las bases para un buen homeschooling futuro. ¿Qué bases?

1. Aprender a respetar las normas de la familia.

2. Aprender a ser ayudador y colaborador en pequeñas tareas del hogar.

3. Contacto con la naturaleza, ya que es el mejor libro de texto, especialmente en esta edad.

4. Juego libre. Una autora contemporánea de Montesori o  Charlotte Mason , llamada Elena White, defendía que los niños de esta edad tenían que ser  jugar libres como corderitos en el campo.

5. Leerle mucho. Adquirirá vocabulario y desarrollará de forma natural el gusto por la lectura. Los libros son el pasaporte a tantos lugares, encierran tantos tesoros.

6. Explicarles los porqués de todo lo que pregunte. Es cansador, pero es la mejor manera de que aprendan lo que les interesa. De paso les transmitimos que son importantes para nosotros. Si se nos pierden esas preguntas, perderemos la curiosidad natural en el futuro.

7. Estimular su curiosidad y permitir que explore.

8. Descubrir aquellas cosas que se le dan bien o que le gustan.

9. Hacerle descubrir la música, la pintura, las mates, las letras, los colores, las texturas...todo ello jugando y sin presionar. Dejando que nos guíe más su interés que lo que puedan estar haciendo otros niños en el jardín de infantes o preescolar.

10. Facilitar ratos de juego o convivencia con otros niños, y permitir interactuar  con personas de todas las edades. Así se consigue una socialización sana y equilibrada.

11. Empezar desde la cuna a hablarle y cantarle del amor de Dios y de Jesús.

12. Enseñarle a orar y a memorizar pequeños versículos de la Biblia.

En esta   primera etapa de los 0 a los 6 años se deberían haber cumplido varios objetivos;

- Poner unas bases mínimas de disciplina y respeto que garanticen la convivencia y el orden en el futuro. No deseamos criar niños tiranos.

- Establecer unas rutinas básicas que le den estabilidad al niño, pero que nos permitan también desarrollar nuestras tareas. Tenemos que vivir nosotros también ...aunque hay que  leer el siguiente punto.⇓


- Entender que lo prioritario son los niños y no  limpiar la casa, hacer una comida de tres platos más postre o el trabajo a tiempo completo..

- Dedicar al menos una hora a leerle, trabajar con el niño en estimular su curiosidad y su autonomía (no hacer por él lo que puede hacer por sí mismo).

 Si no se logran estos mínimos, entonces  se estaría ante una gran crisis. De no resolverse estos problemas, siendo francos, tendremos que reconocer que el homeschooling no es una opción para nosotros.

Cada etapa traerá sus crisis y sus indicadores. En próximas entradas analizaremos otros tramos de edad que nos permitan hacer un poco de autocrítica y nos ayuden a resolver crisis.


lunes, 24 de abril de 2017

La lección de las raíces

En alguna de nuestras charlas, Esther y yo hemos mencionado la importancia de extraer lecciones espirituales de la naturaleza y de lo que nos rodea. Esta genialidad no es algo inventado por nosotras. En realidad, el experto en entretejer verdades espirituales con la vida cotidiana, es Jesús. De ahí que aunque hayan pasado tantos años sigamos sacándole jugo a sus historias.
Como la primavera ha hecho despertar la naturaleza, es un buen momento para encontrar lecciones que podamos transmitir a nuestros hijos. Una de ellas está en las raíces de las plantas o árboles.

Como materiales para esta reflexión os sugiero una planta o árbol seco, diferentes tipos de raíces para que puedan observar las diferencias entre ellas, un plato de papas fritas o asadas, un bulbo o planta en agua que permita ver las raíces.... y todo lo que se os ocurra para ilustrar las diferentes funciones de las raíces. A los más pequeños es muy fácil que les guste, pero son  los mayores  quienes pueden empezar a captar implicaciones más profundas.

Hace cosa de un año y medio nos mudamos a nuestra actual casa. La propiedad tiene un muro tras la casa, con cipreses plantados justo delante de él. Cuando llegamos contamos como una treintena que estaban muertos. Había que sacarlos para poder plantar otros en su lugar. Como vivimos en un lugar seco, pensamos que se habían secado por la falta de riego. Al arrancarlos nos dimos cuenta de que además ¡no tenían raíces! En ese momento recordé Jeremías 17:7 y 8..." porque será como árbol plantado junto a las aguas, que junto a la corriente echará sus raíces..."


Esos cipreses me permitieron reflexionar sobre lo necesario que es estar cerca de una buena fuente de agua para permitir que una planta  extienda sus raíces. Nosotros necesitamos estar cerca del agua de vida espiritual, de Jesús, para que nuestras raíces se hagan profundas y no nos sequemos espiritualmente. Echar raíces en Cristo debería ser una prioridad para nosotros, y desde luego es algo que deseamos ver como una realidad en nuestros hijos, Tal vez sea éste unos de los motivos que nos llevaron a hacer homeschooling.

Al buscar una vida más plena con Cristo, las raíces nos ayudan a comprender cosas.

Las raíces no se ven : Normalmente las raíces no son visibles porque están enterradas. Así toman los nutrientes y el agua, invisibles a los demás. Con nosotros ocurre lo mismo. Nuestra búsqueda de Dios, nuestro tiempo de reflexión espiritual es algo íntimo, a solas, escondido en Dios. Sus resultados podrán ser apreciados con el tiempo, de la misma forma en la que podemos admirar la belleza de una planta sana.

Las raíces son para recibir ya que son el medio por el que la planta puede obtener los nutrientes y el agua que necesita para mantenerse viva, crecer y producir alimento para otros.
Cuando nos separamos para estar con Dios en estudio y oración: recibimos, extraemos, somos alimentados y crecemos. Nos aseguramos el crecimiento y la salud espiritual.

Las raíces son para almacenar :Hay plantas que en sus raíces almacenan alimento, reservas de nutrientes para cuando los necesitan.
Así también nuestra relación y confianza en Dios nos permiten guardar en nuestro interior sus promesas, que son el alimento, la esperanza, que nos sostiene  en los momentos difíciles.
Cada vez que nos acercamos a Dios, Él crea en nosotros una reserva de esperanza y fortaleza. Cuando nos veamos enfrentando problemas de la vida no estaremos agotados, no colapsaremos ni nos rendiremos. Tendremos reservas gracias a nuestras raíces.

Las raíces permiten dar fruto : Jeremías 17:8 nos habla de un árbol plantado cerca del agua , con raíces profundas buscando ese agua, lo que le permite dar fruto incluso en tiempo de sequía.
Al continuar nuestra relación con Dios, estamos más cerca del agua de vida. Cuando los demás pierdan la calma, estaremos confiados porque seguimos siendo alimentados por el Espíritu de Dios.  Es el Espíritu el que nos permite dar fruto: tener paz, bondad, paciencia, gozo, fe, mansedumbre,templanza y benignidad cuando a nuestro alrededor todo o todos se desmoronan.



Las raíces son para sostenerse . A medida que una planta crece, se hace cada vez más pesada. Sin una buena red de raíces no hay nada que la sostenga. Una planta sin buenas raíces necesita estar atada a una estaca, reforzada, hasta que llega un viento más fuerte que la estaca y la planta se cae.
Pero con raíces firmes no hay tormenta que nos derrumbe a pesar de las presiones de la vida.

Otra característica de unas buenas raíces es que, no solo sostiene a la planta, sino que también fija el suelo. Impide que las lluvias arrastren la capa fértil de la tierra. Unas plantas facilitan y permiten el crecimiento de otras. Entre todas sostienen todo un ecosistema.
Nuestras raíces en Dios también ayudan a desarrollarse a otras personas. Tal vez, sin que seamos conscientes, estamos siendo una influencia positiva en nuestro entorno. Podemos ayudar a crear un "ecosistema social " saludable mostrando el tipo de relaciones y reacciones que Dios genera en nosotros.

Mi deseo es que mi relación con Dios sea el estímulo, el ejemplo, para que mis hijos desarrollen a su vez el hábito de acercarse a Dios. Deben comprender que el tiempo a solas con Dios ha de ser planificado y defendido a capa y espada frente a las prisas del día.
 Podemos ayudarles a crear rutinas de estudio espiritual planificando en su horario el momento de la mañana para la meditación personal, con materiales adaptados a su edad. Sé que algunas de vosotras usáis cajitas de oración, biblias para colorearlas y decorarlas, memorización de textos bíblicos... son grandes ideas que poco a poco darán fruto. Dejar de limitarse al  culto familiar  para  desarrollar el hábito del culto personal puede  llegar a ser un reto en la adolescencia, por eso, cuanto antes estimulemos ese hábito de un tiempo personal a solas con Dios, mejor.


 Mi oración más anhelante es que Dios me ayude a plantar a mis hijos cerca de Él, y que sigan echando raíces por sí mismos mientras aman cada vez más a Jesús.

Si os ha gustado, os animo a que busquéis el libro de Elizabeth George "Una mujer conforme al corazón de Dios". Gracias Eve por tu regalito de cumple. Espero que salgan muchas más ideas de él.